El ser humano tiene la necesidad inherente de creer en dos factores serios fundamentales en la vida de todo ser vivo, en el planeta tierra, en otras dimensiones o en otros sistemas planetarios.

El ser humano considera que su capacidad de amar depende también de la capacidad de amar de ese mismo Dios a un ser humano.

El ser humano considera que la capacidad de progresar en él también consiste o depende del amor de un gran Dios hacia ese ser humano.

El ser humano considera que su vida depende simplemente de un Dios que cuando desee lo va a necesitar y lo va  a encausar en un mundo espiritual del bien.

El ser humano considera que Dios está presente en todas las etapas de su vida ya sean buenas o malas considerando que es un Dios incondicional, un Dios estable y que por ningún motivo lo va a juzgar y lo va a ejecutar bajo sus malas acciones.

Dios manifiesta en todo el sistema de creación el propio bien ante todos los sistemas vivos de la raza humana manifestando en  cada sistema vivo su propio bien de creación, la expansión de la voluntad del propio Dios.

La majestuosa expresión del propio Dios es la completa vida en expresión sana, en expresión de luz y de armonía de cada componente vivo en los planetas donde Dios es el principal creador.

La majestuosa expresión de un gran Dios nos difiere a seres humanos privilegiados que tenemos una micropartícula de él en nuestro interior y que a través de esa micropartícula todo nuestro ser se expande y lo encuentra a él en el macrocosmos.

La majestuosa expresión de Dios radica también que un enfermo cuando decreta un sin número de veces la micropartícula activa de ´´Dios sanará en mí´´ este ser humano estará sano en un tiempo regular y en un tiempo rápido de curación perteneciendo en una de las fases principales de la evolución, de curación y de sanación de este ser humano.

La majestuosa expresión de Dios manifiesta también que Dios es un ser vivo y eterno, que participa siempre en el proceso de bien de cada ser humano, de cada ser vivo, de cada planta, de cada programa genético animal y que a la vez distribuye el propio bien alrededor de todo el planeta tierra.

La majestuosa expresión de Dios indica también que Dios sólo emana conceptos luminosos, expresiones de amor, tolerancia y armonía a todo el planeta y que cada ser humano que está capacitado para recibirlo, recibe y anexa en su interior y en su mundo espiritual cada una de estas expresiones.

La majestuosa expresión de Dios también indica que cada ser humano cuando mira al cielo está buscando una forma buena, benévola, absoluta para curar, para sanar y para resolver sus problemas tanto espirituales como emocionales.

 La majestuosa expresión de Dios también indica que él está vivo en cada componente vivo de la naturaleza, que hay una micropartícula de él en cada planta, en cada ser animal, en cada ser vivo, en cada niño y en cada manifestación de la naturaleza proveniente para el bien del ser humano.

La majestuosa expresión de Dios indica también que un ser humano evolucionado lo hace partícipe de esta evolución y que a la vez este ser evolucionado cree más en un gran Dios y por consiguiente este Dios se hace aún más eterno.

La majestuosa expresión de Dios también indica que dentro de las realidades espontáneas de cada ser humano está este gran Dios y que cuando ocurra un hecho o un seceso benevolente es decir una bendición se acuda  a la viva expresión ´´gracias Dios creador por este beneficio´´ y así mismo este ser humano re conoce que Dios es el protagonista de su propio bien, en su vida y en el planeta.

La majestuosa expresión de Dios indica que el ser humano que duerma pensando en él hace crecer sus estados de curación, de sanación interior y que este ser humano cada vez será rejuvenecido y adaptado a un cambio en el planeta.

La majestuosa expresión de Dios también indica que este ser humano cuando cree en Dios, cuando reconoce en él todos los beneficios que pueda traer para ese ser humano.

Cuando el ser humano crea en un Dios benevolente, en un Dios eterno y que de él sólo se pueda esperar las cosas buenas es un ser humano que está capacitado para revivir siete veces dentro de la misma vida y que es capaz de modificar su entorno y de modificar sus realidades con gran facilidad.

La máxima o la majestuosa expresión de un gran Dios también indica que el ser humano que es evolucionado crea en Dios, viva con él, lo tenga activo en su interior y crea que Dios es eterno y que él también lo va a ser es un ser humano que merece la eternidad en su alma, en su vida y merece todos los prototipos de curación que hay en el presente y que también este ser humano se vuelva adaptable en el futuro.

La majestuosa expresión de Dios también indica que el ser humano que crea en un Dios eterno y futuro es capaz este ser humano de recibir las fórmulas de curación futura que aún no existe en este tiempo presente y que a la vez lo vuelve un ser humano con capacidad de emanación de conceptos futuros a un planeta.

La majestuosa expresión de Dios también indica que el ser humano que se guarda activo en el bien, que no piensa el mal, que desea el bien para el planeta para él mismo y para sus semejantes es un ser humano que merece crecer se Dios interior que hay en él y que a la vez merece una serie de beneficios propios de la evolución de ese ser humano.

Cada ser humano tiene un Dios interior y este Dios interior no morirá jamás.

Conscientes del infinito AMOR A DIOS.

Esperamos de ustedes una aproximación mayor a ÉL.

Confío que esta información sea provechosa en la búsqueda de sus ideales basados en la evolución y respeto, solo así alcanzaremos una gran sensibilidad y un alto grado del desarrollo del SER.

BRISSA AVHALON

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